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Formar maestros / Liliana Saavedra y Sneider Saavedra / 50-55  53






                la espontaneidad, el crecimiento y el interés de quien   Justamente este panorama es el objeto de estudio
                aprende para alcanzar su felicidad. En esta práctica, el   de la pedagogía, en tanto “disciplina que conceptualiza,
                maestro actúa indirectamente condicionando el medio,   aplica y experimenta los conocimientos referentes a la
                pero es el mismo estudiante quien tiene que aprender   enseñanza de los saberes específicos en las diferentes
                para vivir a plenitud. Desde entonces, la educación ha   culturas”, refiriéndose al mismo tiempo a “los procesos
                pervivido mediante un propósito de humanización que   de enseñanza propios de la exposición de las ciencias”
                implica que la persona “asuma en su vida su propia   y al “ejercicio del conocimiento en la interioridad de una
                dirección racional, reconociendo fraternalmente a sus   cultura” (Zuluaga, 2003, p. 36). Siguiendo a Wulf (en
                semejantes  el mismo  derecho y la  misma dignidad”   Echeverri, 2013, p. 3), “la pedagogía es una lectura del
                (Flórez, 2001, p. 111). Esta idea mantiene el objetivo que   mundo, más que un dispositivo de dominación, se trata de
                concibió y le asignó Kant (1803/2008) como “el único   una concepción sobre el mundo, el hombre, la sociedad, la
                medio para alcanzar la plenitud humana”.        infancia, la escuela, el conocimiento, entre otros”.
                   No obstante, la consolidación de los conceptos   Este devenir histórico resulta trascendental para
                educación y didáctica no unificó las ideas pedagógicas,   la formación de maestros desde el debate teórico que
                las cuales durante el siglo XVIII y XIX tomaron forma   ha tenido lugar en nuestro continente. Al respecto,
                desde la institucionalidad académica y las orientaciones   el análisis sociolingüístico de Díaz (1993) ha sido
                de determinadas naciones, lo cual es abordado por   paradigmático en el contexto colombiano al evidenciar
                Noguera (2012) como “tradiciones pedagógicas”.   el estatus de las teorías y disciplinas para pensar la
                En primer lugar, la tradición germánica, ocupada   educación y la manera en que éstas han relegado la
                del problema de la  bildung (formación) en cuanto   producción del maestro a una mera re-producción
                autorrealización espiritual e interior de las personas –  del discurso pedagógico oficial, legitimado por sus
                el cultivo personal como ideal estético–, inspirada en   prácticas y valores dominantes. Aunque el docente es
                el Humanismo y el Romanticismo alemán (Horlacher,   en apariencia un sujeto autónomo, el análisis de sus
                2014). Sus distinciones conceptualizaron a la pedagogía   enunciados y su posición en la práctica pedagógica
                como interesada en la educación general, mientras   demuestra “la alienación de su palabra […] desde
                que dejaron a la didáctica su énfasis en los procesos   principios de control y un sistema de reglas que
                específicos  de enseñar  y aprender. En segundo lugar,   regula la comunicación y que aparecen como propias
                la tradición francófona que, subordinando la pedagogía   del campo pedagógico” (Díaz, 1993, p. 31). Así, los
                a disciplinas como sociología y psicología, desarrolló   profesores no construyen conocimiento, limitándose a
                las Ciencias de la educación que han reinterpretado el   comprender y cuestionar dicho entramado discursivo;
                campo pedagógico (¿enriqueciéndolo?, ¿atomizándolo?),   por esta razón, “su identidad estaría regulada por el
                privilegiando conceptos como “aprendizaje” o “poder”,   lugar  y la posición que se le  asigna  desde afuera,
                en detrimento de los cuestionamientos esencialmente   desde los  aparatos  de control de  lo  simbólico,  de  la
                pedagógicos o generales de la educación. Finalmente,   cultura, la política, la sociedad y las instituciones”
                en la tradición anglosajona, conceptos como “currículo”   (Tamayo, 2005, p. 55).
                y  “competencia”  aparecieron  como  un  discurso  nuevo,   A la formación de maestros, entonces, llegan tales
                sin historia aparente, generando “nociones plásticas”   recontextualizaciones dentro de estas formas de control
                que –en consecuencia– pueden ser utilizadas en diversas   cultural y científico que los erigen como consumidores
                situaciones, con múltiples significados y sentidos. Sin   de “segunda mano” del discurso pedagógico dominante.
                duda, un rasgo más de esa flexibilidad social propia de la   Ante esta situación, cobra valor  la  formación  de
                globalización y el neoliberalismo.              conciencia  de  tal  postura  desventajosa  del  discurso




                                              Tequio, vol. 1, no. 1, septiembre-diciembre, 2017
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